Blog Hogar · · 10 min de lectura

El 19 de septiembre es una fecha que ningún mexicano necesita que le expliquen. En 1985 y de nuevo en 2017, el suelo se movió y cambió miles de vidas en cuestión de segundos. Y hubo un segundo golpe, más silencioso, el de los días siguientes: muchas familias que se creían protegidas descubrieron, con el ajustador enfrente, que su seguro de casa no incluía la cobertura de sismo.

No es un caso aislado. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, solo 8.6% de las viviendas del país tiene una póliza que cubra daños por desastres naturales. La gente asume que “tener seguro de casa” y “estar cubierto contra terremotos” son lo mismo, y no siempre lo son. Aquí te explicamos con claridad cuándo tu seguro de hogar sí cubre un sismo, qué protege exactamente esa cobertura, qué situaciones deja fuera, cómo funciona su deducible y cuánto cuesta activarla.

¿El seguro de hogar cubre sismo?

No siempre. La cobertura de sismo (a veces llamada “terremoto y erupción volcánica”) es una cobertura que en muchas pólizas se contrata aparte, no un beneficio que venga incluido por default en el paquete básico. Esto es especialmente común en las pólizas atadas a un crédito hipotecario, que suelen proteger el interés del banco sobre la estructura y dejan el sismo con sumas cortas o directamente fuera.

El resultado se ve en los números: la AMIS calcula que apenas 4.5% de los hogares en México están asegurados contra sismos o inundaciones. En uno de los países donde más tiembla del mundo, es una apuesta enorme.

La buena noticia es que confirmarlo toma cinco minutos: busca tu carátula de póliza y revisa si aparece la palabra “sismo” o “terremoto” en las coberturas. Si no está, no lo tienes. Si está, revisa con qué suma asegurada, porque de nada sirve tenerlo por una cifra que no alcanza a reconstruir.

Qué protege exactamente la cobertura de sismo

Cuando la cobertura está bien contratada, no solo cubre grietas. Suele proteger:

  • La estructura del inmueble: muros, losas, cimientos, columnas y techos dañados por el temblor.
  • El contenido (menaje): muebles, electrodomésticos y objetos personales, si contratas también esa parte.
  • Cristales y cancelería rotos por el movimiento.
  • Remoción de escombros y, en muchas pólizas, gastos extraordinarios como alojamiento temporal mientras tu casa es inhabitable.

Qué NO cubre la cobertura de sismo

Aun con el sismo activado, la cobertura tiene límites, y conocerlos de antemano evita sorpresas el día del siniestro. Estas son las situaciones que con más frecuencia quedan fuera:

  • Daños que ya existían antes de contratar (grietas viejas, hundimientos previos). La póliza responde por lo que pasa después de contratar, no por lo de antes.
  • Grietas superficiales o estéticas en aplanados y pintura, que no comprometen la estructura.
  • Defectos de construcción o falta de mantenimiento: una casa mal construida, sin cimentación adecuada o con daño acumulado por descuido.
  • Lo que queda por debajo del deducible: si el daño es menor a ese monto, corre por tu cuenta.
  • Construcciones irregulares o un uso distinto al declarado: ampliaciones sin licencia, o rentar el inmueble sin avisarlo.
  • Bardas, portones, albercas y construcciones anexas, salvo que se aseguren de forma específica.
  • Objetos de alto valor no declarados (joyería, obras de arte), más allá de los sublímites de la póliza.
  • Pérdidas indirectas, como la renta que dejas de percibir, salvo que contrates esa cobertura.

Ninguna de estas exclusiones es una trampa: todas están en las condiciones generales y particulares de tu póliza. Por eso insistimos tanto en leerlas. Nosotros las revisamos contigo, te explicamos qué aplica a tu caso y cerramos los huecos antes de que un sismo los encuentre por ti.

El deducible y el coaseguro en sismo

Aquí está la parte que casi nadie te explica y que conviene entender bien. El deducible de sismo no funciona como el de tu auto. En lugar de un monto fijo, se calcula como un porcentaje de la suma asegurada del inmueble (suele rondar el 2%). Y en la práctica, casi todas las pólizas de sismo en México aplican además un coaseguro: un porcentaje del daño (comúnmente 10%) que tú absorbes después del deducible. Es decir, se pagan los dos, primero el deducible y luego el coaseguro sobre lo que resta, tal como lo definen la CONDUSEF y la PROFECO.

Un ejemplo para aterrizarlo: una casa con suma asegurada de tres millones de pesos que sufre un daño por sismo de quinientos mil. Primero se descuenta el deducible (2% de los tres millones, o sea 60 mil). Sobre los 440 mil que quedan se aplica el coaseguro (10%, es decir 44 mil, que corren por tu cuenta). El resto lo paga la aseguradora:

ConceptoMonto
Daño por sismo$500,000
Deducible (2% de la suma asegurada de $3,000,000)$60,000
Coaseguro (10% de los $440,000 restantes)$44,000
Lo que paga la aseguradora$396,000

No te contamos esto para asustarte, sino porque es exactamente lo que un buen asesor debe sentarse a explicarte antes de que firmes. Y deja clarísimo por qué la suma asegurada tiene que reflejar el valor real de reconstrucción de tu casa: si la subestimas para pagar menos prima, el día del sismo el que sale corto eres tú.

Daños estructurales en una vivienda tras un sismo en México

¿Cuánto cuesta agregar la cobertura de sismo?

Menos de lo que la mayoría imagina. Activar la cobertura de sismo representa un incremento moderado sobre la prima base (no la duplica), y depende de tres factores principales: tu zona sísmica, el tipo y año de construcción de tu vivienda y la suma asegurada que contrates.

Puesto en perspectiva, es de las decisiones más rentables que existen. Reconstruir o reparar a fondo una vivienda dañada por un terremoto puede costar de dos a cinco millones de pesos; la prima anual para protegerla es una fracción mínima de esa cifra. La única forma de saber tu precio exacto es cotizar tu caso, porque no hay dos casas iguales.

Las zonas de mayor riesgo sísmico en México

México se asienta sobre cinco placas tectónicas, y el Servicio Sismológico Nacional registró casi 40 mil sismos solo en 2025. Su mapa anual lo muestra con claridad: la mayoría de los epicentros se concentran en la costa del Pacífico y el sur del país.

Mapa de sismicidad de México 2025 del Servicio Sismológico Nacional, con los epicentros y la distribución de sismos por estado

Mapa de sismicidad de México 2025. Fuente: Servicio Sismológico Nacional (SSN), UNAM.

La regionalización sísmica del país, que estudia el CENAPRED, divide el territorio en cuatro zonas (de la A, de menor peligro, a la D, la más alta). Estos son los estados de mayor riesgo:

Zona D: riesgo sísmico muy alto

Estados de la costa del Pacífico, donde chocan las placas tectónicas:

GuerreroOaxacaChiapasMichoacánColimaJalisco

Riesgo alto por tipo de suelo

Ciudad de México: aunque no está en la costa, el subsuelo de la antigua zona lacustre amplifica las ondas y agrava el daño.

Ese detalle del suelo cambia todo el cálculo. Aunque los grandes epicentros ocurren a cientos de kilómetros, en la Ciudad de México el terreno blando hace temblar edificios que, en suelo firme, apenas lo sentirían. Por eso el riesgo no se mide solo por la distancia al mar o al epicentro, sino por dónde y sobre qué está parada tu casa. Antes de decidir si necesitas sismo, vale la pena revisar tu zona.

Qué hacer tras un sismo si tienes seguro

Si algún día tiembla fuerte y tu casa resulta dañada, el orden importa:

  1. Primero, tu seguridad y la de tu familia. Sal si es necesario y no regreses hasta que sea seguro.
  2. Documenta todo: fotos y video de cada daño, antes de mover o reparar nada.
  3. No hagas reparaciones definitivas antes de que pase el ajustador; solo lo indispensable para evitar que el daño crezca, guardando los recibos.
  4. Da aviso a tu aseguradora lo antes posible. Aquí conviene ser claros en algo: eres tú quien reporta el siniestro a tu compañía. Nosotros no lo hacemos por ti, pero sí te guiamos paso a paso para que lo hagas bien.

A partir de ahí, te acompañamos en todo el proceso (del aviso al ajuste) y, si surge una controversia, mediamos con la aseguradora para destrabarla, siempre dentro de las condiciones acordadas de tu póliza.

Tu casa merece estar bien protegida

Un sismo no se puede planear, pero sí se puede planear tener la cobertura correcta desde antes. Si no sabes si tu póliza actual incluye sismo, o quieres contratar un seguro de hogar con cobertura de sismo bien calibrado para tu zona, nosotros lo revisamos contigo, comparamos entre más de veinte aseguradoras y te explicamos cada número con claridad. Y si quieres primero el panorama completo, aquí está nuestra guía de qué cubre y cuánto cuesta un seguro de hogar.

Porque el respaldo real no se nota el día que contratas, sino el día que la tierra se mueve.

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Preguntas frecuentes

¿El seguro de hogar cubre sismo automáticamente?

No siempre. La cobertura de sismo (o "terremoto y erupción volcánica") suele ser una cobertura que se activa aparte, no un extra que venga incluido en toda póliza básica. Muchas pólizas atadas a un crédito hipotecario protegen sobre todo el interés del banco y dejan el sismo fuera o con sumas cortas. La única forma de estar seguro es revisar tu carátula de póliza: si no dice "sismo" o "terremoto", no lo tienes. En INV te ayudamos a confirmarlo y a activarlo bien.

¿La cobertura de sismo tiene deducible y coaseguro?

Sí, y en la mayoría de las pólizas de sismo en México aplican los dos a la vez. El deducible se calcula como un porcentaje de la suma asegurada del inmueble (suele rondar el 2%) y se descuenta primero. Sobre lo que queda se aplica el coaseguro, un porcentaje del daño (comúnmente 10%) que tú absorbes. Por eso es tan importante que la suma asegurada refleje el valor real de reconstrucción de tu casa.

¿Cuánto cuesta agregar la cobertura de sismo?

Depende de tu zona sísmica, del tipo y año de construcción y de la suma asegurada. Como referencia de mercado, activar sismo suele representar un incremento moderado sobre la prima base, no duplicarla. Es una cifra pequeña frente a lo que cuesta reconstruir: reponer una vivienda dañada puede costar de dos a cinco millones de pesos. La única forma de saber tu precio real es cotizar tu caso.

Vivo lejos del mar y del epicentro típico, ¿de verdad necesito sismo?

El riesgo no depende solo de la distancia al epicentro. En la Ciudad de México, por ejemplo, el subsuelo de la antigua zona lacustre amplifica las ondas de sismos que ocurren a cientos de kilómetros. Un temblor que apenas se siente en una región puede causar daños graves en otra por el tipo de suelo. Por eso vale la pena revisar tu zona sísmica antes de decidir.

Si tiembla y mi casa se daña, ¿qué hago primero?

Primero, tu seguridad y la de tu familia. Después documenta los daños con fotos y video, evita hacer reparaciones definitivas antes de que pase el ajustador y da aviso a tu aseguradora lo antes posible. Tú eres quien reporta el siniestro; nosotros te acompañamos en todo el proceso, del aviso al ajuste, y mediamos si surge alguna controversia, siempre dentro de las condiciones de tu póliza.

Fuentes y verificación

El dato de penetración del seguro contra desastres naturales proviene de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), vía El Asegurador, y el de hogares asegurados contra sismos o inundaciones, de la AMIS vía Forbes México. El funcionamiento del deducible y el coaseguro en la cobertura sísmica sigue las definiciones de la CONDUSEF y de la PROFECO. La información sobre sismicidad y regionalización sísmica corresponde al Servicio Sismológico Nacional (SSN-UNAM) y al Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED). INV es un agente de seguros regulado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF); las coberturas y condiciones exactas dependen de cada aseguradora y póliza.
Manuel Téllez

Sobre el autor

Manuel Téllez

Director General de INV

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Director General de INV y de Agente Más Promotoría. 15 años de experiencia en el sector asegurador, autorizado como agente con cédula tipo C y F para seguros de personas, empresas, grandes riesgos y fianzas. Socio consejero del Club Nacional de Empresarios de Seguros y miembro de AMASFAC.

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